lunes, 28 de septiembre de 2009

La ciudad que todo el mundo visita


He declarado mi amor
en un supermercado
he tratado de encontrarle
su encanto a las más horribles calles
he creído en la bondad originaria
de sus gentes
y hasta en la remota posibilidad de ser feliz
entre sus despojos
pero no puedo acostumbrarme
a su dureza
En esta ciudad
que nos hace tan malvados
declaro ahora mismo mi inocencia

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