lunes, 21 de septiembre de 2009

Sin saber decir

La mano temblorosa de dedos heridos
inventa un adjetivo
que se graba, fugaz,
en el folio en blanco de mi cuerpo.
Tatuada
con verbos y adverbios misteriosos,
aquí sigo,
polvo y sal,
entre la luz milagrosa
de un eclipse inmóvil.
Entre intrincados laberintos
construidos de palabras aún no usadas,
entre garabatos de rumores de vidrio,
logro huir de mí por un momento
para entrar serenamente
en el calor ambiguo y luminoso
de unos versos
que todavía no conozco.

1 comentario:

  1. Fla amiga ! que decir de tus escritos. Tenés todo el talento en la pluma y la palabra.
    Adelante y bienvenida !!
    Lupe.

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